El concierto de anoche de la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar en el Symphony Center de Chicago arrancó largas ovaciones de pie al público. A casa llena los músicos interpretaron la obra Santa Cruz de Pacairigua del venezolano Evencio Castellanos, Daphnis & Chloe de Maurice Ravel y La Sinfonía Nº 4 de Piotr Ilyitch Thaikovsky, bajo la batuta que Dudamel sostiene prácticamente con la llema de los dedos (seguir leyendo en elsistema.org)