Por: Osvaldo Burgos

Barcelona, 23-04.09.-Luego de 3 semanas de gira, la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar se entregó hoy al público catalán, dejando un dulce sabor en la boca de los asistentes a L’Auditori de Barcelona.

La Melodía en el Llano, de Antonio Estevez representó el momento más sublime de la noche. Foto: Osvaldo Burgos

La Melodía en el Llano, de Antonio Estevez representó el momento más sublime de la noche. Foto: Osvaldo Burgos

La primera obra ejecutada por los venezolanos fue Sensemayá de Silvestre Revueltas. Esta fue suficiente para que el público se animara. Luego interpretaron la Melodía en el Llano de Antonio Estevez, creando en la sala un delicado ambiente que generó una gran ovación ya que su ejecución fue simplemente sublime. Finalmente, para cerrar la primera parte del concierto, las notas de la suite sinfónica Santa Cruz de Pacairigua llenaron la Sala Pau Casals de L’Auditori, evocando imágenes de la múltiple y diversa cultura venezolana.

En la Segunda mitad del concierto, la orquesta interpretó la 4ta Sinfonía de Tchaikosvski. Llamó la atención la manera particular con la que Gustavo Dudamel dirigió los pizzicatos del tercer movimiento, usando sólo las expresiones de sus cejas. Las cuerdas en pleno disfrutaron esta noche mientras reían en silencio por la forma de conducir de su director.

El allegro del último movimiento, definitivamente fue con fuoco. Una explosión de percusión con la orquesta en pleno electrizó a la audiencia desde el principio hasta el final. La ovación posterior fue de pie y bastante larga. El público se mantuvo aplaudiendo por casi 10 minutos, hasta que la orquesta tocó el Mambo de Bernstein y el Malambo de Ginastera, con los acostumbrados bailes de los músicos.

En el medio del mambo, una viola rodó por el suelo por la efusividad con que su ejecutante le daba vueltas mientras ejecutaban la coreografía. Inmediatamente un miembro de la audiencia que se encontraba en primera fila, la recogió y se la devolvió a su dueña.

Al terminar el concierto el público salió del teatro muy satisfecho. Algunos venezolanos presentes se quedaron con las ganas de escuchar el Alma llanera.

Terminó de esta manera la etapa española de la gira. A la orquesta le queda sólo una presentación por hacer para volver a Caracas, en Lisboa, el 25 de abril.