Posts tagged San Sebastián

Pura locura, puro disfrute

Publicado originalmente en el diariovasco.com el 23-04-09

María José Cano

Dudamel quiso ceder el protagonismo a sus músicos

Dudamel quiso ceder el protagonismo a sus músicos

Fue una locura de principio a fin, un absoluto disfrute. La visita de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar a Donostia se convirtió en una firme demostración de que la música está hecha para comunicarse, para vibrar, para soñar, y es casi imposible imaginar un tándem mejor que el formado por Gustavo Dudamel y su conjunto para conseguirlo. Por eso, el encuentro de ayer fue un torbellino que atrapó y embriagó a todo el auditorio en una deliciosa locura. El cocktail que lo hizo posible fue claro y evidente. Un maestro con grandes ideas, generoso y volcado en una agrupación capaz, dúctil y entregada unidos por la energía de la juventud y el amor por la música.
El programa que permitió percibir todas estas sensaciones fue casi lo de menos. Habrá quizá también quien se permita decir que la lectura que realizaron del Daphnis et Chloé que abrió el concierto no resultó totalmente adecuada. Probablemente no fue perfecta, sobre todo en su Amanecer inicial. Pero no importó. La orquesta se mostró todo lo seductora que Ravel impone en su partitura y fue a más hasta llegar a una Danza final apoteósica en la que Dudamel dejó muy claro su dominio de los reguladores con unos crescendo de cortar la respiración y una flexibilización del tempo absolutamente arrolladora.
Como era de esperar, la agrupación venezolana brilló de forma especial en Santa Cruz de Pacairigua de Castellanos, una obra llena de la misma energía que sus intérpretes. Todo el ritmo, el color, el mosaico de temas, las superposiciones de éstos y en definitiva, todo el sentido de la obra, llegó sin ninguna fisura. El director, muy distinto a su anterior concierto en octubre con la Orquesta de Gotemburgo -esta vez quiso dar todo el protagonismo a sus chicos- les dejó tocar a placer y les brindó los aplausos del público que ya se había rendido al ciclón.
Es fácil suponer cómo sonó la Cuarta de Tchaikovksy, una sinfonía que habla del destino, pero que finaliza con el cuadro de una fiesta popular. Dudamel buscó los silencios, estrujó los tutti y unos pianissimos impensables para una orquesta de más de 130 músicos creando un inimaginable clímax que sólo se rompió con un fuerte ¡bravo! lanzado por el público del Kursaal al unísono.
La mayoría de los asistentes se dejó las manos en una fuerte ovación, ya en pie, hasta arrancar la propina que circula por Youtube, un mambo tocado y bailado en una pura locura.

Todos con Dudamel

Publicado originalmente en diariovasco.com el 22-04-09
El director venezolano Gustavo Dudamel vuelve hoy al Kursaal en el concierto del año con la orquesta que le ha encumbrado, la Simón Bolívar 
Las entradas se agotaron en horas, algo sólo comparable a otros fenómenos como el de la mezzosoprano Cecilia Bartoli, o a conciertos de otros géneros como el pop o el rock. No es habitual que la música clásica levante la expectación de espectáculos como los que ofrecieron en Donostia U2 o Bruce Springteen, o el más reciente de AC/DC en Bilbao. Pero Gustavo Dudamel se ha convertido en uno de los nombres más rentables de un mundo, el clásico, que al igual que otros, necesita de estrellas. De hecho, hoy llega a San Sebastián tras pasar como un ciclón por el Auditorio Nacional de Madrid y por Valencia.
Y credenciales no le faltan. Gustavo Dudamel reúne todos los ingredientes necesarios para conquistar a melómanos y recién iniciados. Basta buscar su nombre en youtube y ver cualquiera de sus conciertos para constatar su valía como maestro, su técnica y musicalidad y, sobre todo, su capacidad de comunicación. Las mostró en su primera y anterior visita a Donostia en octubre, con una magnífica orquesta sueca, la de Gotemburgo, que aunó pulcritud y disciplina nórdicas con un espíritu latino que surgió de las manos del director y embrujó al público. Esta tarde llega con la esperada Joven Orquesta Simón Bolívar, referencia principal del programa de la Fundación del Estado para el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela.
Con los mejores
Nacido en 1981 en Barquisimeto (Venezuela), Gustavo Dudamel se dio a conocer tras ganar el concurso Gustav Mahler en 2004. Empezó estudiando violín y en 1996 comenzó sus estudios de dirección, siendo nombrado director musical de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar tres años después. Pero fue a raíz de ganar el citado concurso hace cinco años, cuando su carrera despegó de una forma increíble. Encontró el apoyo de los más grandes. Claudio Abbado, Daniel Barenboim y Simon Rattle se rindieron a sus pies y le animaron a dirigir con ellos. Enseguida llegó un contrato exclusivo con Deutsche Grammophon, e invitaciones para actuar en los mejores escenarios. Los BBC Proms de Londres desataron la locura. Hoy en día es director musical de la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo, desde otoño de este año será titular de la Filarmónica de Los Angeles y cumplirá una década como líder de la Simón Bolívar. Es, en la actualidad, uno de los mejores del mundo.
Detrás de este maestro, dotado de una energía única, hay un joven que afirma preocuparse por la gente, que valora la lealtad o la perseverancia y que declara que su ocupación favorita es hacer amigos. Gabriel García Márquez o Gustavo Adolfo Becker se encuentran entre sus escritores preferidos, sin olvidar a Pablo Neruda, y destaca a Dalí como pintor. Su lema es el que aparece en El Principito de Antoine de Saint Exupery, «lo esencial es invisible a los ojos».
En su página web cita la salsa, el merengue, los boleros, los danzones, el folclore suramericano, el jazz y el rock and roll como la música que más le gusta. Prueba de su ecléctico gusto es la inclusión en sus programas de obras poco habituales en los escenarios, con una importante presencia de autores latinoamericanos. Hoy hará una demostración de esta variedad con la Suite nº 2de Daphnis et Chloé de Ravel, Santa Cruz de Pacairigua de Evencio Castellanos y la Sinfonía nº 4 en fa menor, op. 36 de Tchaikovsky.
Un sistema eficaz
José Antonio Abreu es un nombre que no puede olvidarse si se habla de la Orquesta Sinfónica de la Juvntud Venezolana Simón Bolívar. Él fue el fundador de un proyecto que le ha valido el último Premio Príncipe de Asturias. Este programa pedagógico involucra a unos 250.000 miembros a través de todo el país y cuenta con agrupaciones pre-escolares, para niños entre 4 y 6 años de edad, casi un centenar de orquestas de niños de 7 a 16 años y más de 130 juveniles formadas por instrumentistas de 16 a 20 años. A todos ellos hay que añadir una treintena de orquestas sinfónicas profesionales de adultos.
El conjunto que hoy visita el Kursaal está formado por más de 200 jóvenes con edades entre 12 y 26 años. Dentro del programa académico desarrollado por Abreu participan instituciones como la Filarmónica de Berlín o la Academia Sibelius de Finlandia y directores como Rattle o Abbado. Gustavo Dudamel dedica seis meses al año a trabajar con ellos.A día de hoy, la Simón Bolívar ha tocado en las mejores salas y festivales del mundo, desde los BBC Proms de Londres a Los Ángeles o el Carnegie Hall, además de realizar giras por toda Europa, China, Corea o Japón. Hoy por primera vez actuará en San Sebastián.
«Es un referente»
Otro director guipuzcoano que rige una orquesta de jóvenes, Juan José Ocón, comparte la opinión de Iker. «Aparte de que es grandísimo, Dudamel ha hecho un trabajo único en Venezuela. Es un talento lleno de energía y todos sus conciertos terminan con algo gigante o gracioso, como las danzas del West Side Story que circulan por youtube y que están llenas de color en todos los sentidos». Para Ocón, la fama de Dudamel y su orquesta se debe principalmente «a la unión de la emotividad propia de un conjunto de jóvenes con el nivel de la mejor orquesta profesional. Además hay un tándem genial formado por esos músicos con talento y Dudamel, que es comparable sólo a grandes maestros como Lorin Maazel. Estoy seguro de que si hubieran tocado toda la semana habrían llenado».
La donostiarra Maite Garciandía, gran aficionada a la música, también comparte su admiración por Dudamel. «Es todo pasión. Vive la música, la transmite. Para mí merece la fama que tiene precisamente por esto». Garciandía es abonada de Cultura Musical y gracias a eso ha tenido acceso a las entradas sin problemas. «Lo escuché con la Orquesta de Gotemburgo y no había visto nunca nada igual, a nórdicos tocando con tanta emoción. Por eso ahora estoy segura de que me van a contagiar su pasión».

Concierto en San Sebastian, España

Lugar: Sala Kursaal. San Sebastián, País Vasco.
Más información: Sala Kursaal

Programa:
Por definir
Hora de Inicio: 20:00
Fecha: 22-04-2009